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Miguel Poveda en Marruecos: gesto, actitud y palabra

La música tiene el poder de unir culturas y emociones, y el flamenco es uno de esos géneros que, a pesar de sus raíces españolas, logra resonar en diferentes rincones del mundo. En el Festival de Música Sagrada de Fes, el aclamado cantante Miguel Poveda ofreció una actuación inolvidable que trascendió las barreras lingüísticas y culturales. Esta noche se convirtió en un evento memorable, donde el arte flamenco se entrelazó con el ambiente mágico de Marruecos.

Un concierto lleno de pasión en el Festival de Música Sagrada de Fes

Asistir a un concierto de flamenco fuera de las fronteras de España es siempre una experiencia especial, y más aún cuando se lleva a cabo en un lugar tan impresionante como Bab El Makina. Este histórico recinto, con capacidad para más de 3000 personas, se convirtió en el escenario perfecto para que Miguel Poveda presentara su espectáculo. Aunque su repertorio suele estar diseñado para auditorios más íntimos, su magnetismo y calidad artística brillaron en esta ocasión.

La noche anterior al concierto, el equipo técnico se preparó meticulosamente, comenzando con la instalación del sistema de iluminación tras un extenso concierto de música andalusí. Este nivel de profesionalismo es una de las razones por las que Poveda es considerado una de las estrellas más brillantes de la música flamenca. Su habilidad para adaptar su arte a diferentes contextos lo distingue y atrae a una audiencia diversa.

El espectáculo: un viaje poético a través de Lorca

El espectáculo titulado «Poema de Cante Jondo» es una celebración de la poesía de Federico García Lorca. En este show, luces y sombras se entrelazan para ofrecer una experiencia profunda y conmovedora. Uno de los momentos más destacados es la interpretación de «El romance del Amargo», un poema que ha sido adaptado por grandes del flamenco, como Camarón y Tomás de Perrate. Poveda, con su voz intensa y conmovedora, nos lleva a través de la rica lírica de Lorca, comenzando con versos inquietantes que evocan la tradición andaluza.

Durante la interpretación, Miguel se presenta con un vestuario deslumbrante, capturando la atención del público desde el primer momento. Su presencia escénica y su gestualidad, reminiscentes de iconos como Jackie Wilson, añaden un elemento visual que complementa su potente actuación vocal.

El arte de contar historias a través de la música

A lo largo de la actuación, Poveda no solo canta, sino que también narra historias detrás de cada poema. A pesar de que el público, en su mayoría no hispanohablante, podría no entender todas las palabras, la emoción y la entrega de Poveda logran trascender la barrera del idioma. La interacción con los asistentes, quienes a menudo se distraen con selfies y charlas, agrega un aire de festividad que, aunque desafiante, no impide que la música conecte profundamente.

  • Uso de versos poéticos para crear una atmósfera mágica.
  • Interacción constante con el público, incluso cuando este puede ser ruidoso.
  • Capacidad de Poveda para unir a las personas a través de la música.

La combinación de poemas menos conocidos, junto con la rica tradición del flamenco, ofrece al público una experiencia educativa y entretenida. Esta conexión cultural es precisamente lo que el Festival de Música Sagrada de Fes busca promover, creando un espacio de encuentro entre diferentes tradiciones musicales.

La fusión de culturas en el escenario

Miguel Poveda ya había dejado su huella en este festival en el 2006, cuando participó en «Qwwali Flamenco», un proyecto que fusionó el flamenco con la música sufí pakistani. Esta colaboración, dirigida por Chicuelo y con la participación de artistas como Faiz Ali Faiz, es un ejemplo perfecto del espíritu del festival: la unión de culturas a través de la música. Como señala Abderrafia Zouitene, presidente de la Fundación Espíritu de Fez, este evento ha sido un cruce de caminos entre tradiciones musicales de todo el mundo.

El virtuosismo de los músicos acompañantes

La actuación de Poveda no sería la misma sin el talento de su banda. Jesús Guerrero en la guitarra y Paquito González en la percusión son dos de los pilares que sostienen su sonido. La guitarra flamenca, en particular, se siente como un eco de los antiguos dioses de Al Ándalus, resonando a través de las paredes de Bab El Makina.

La destreza de Paquito González en la percusión agrega una capa rítmica que complementa la voz de Poveda. Este tipo de acompañamiento sutil pero efectivo permite que la voz del cantaor brille con mayor intensidad. Poveda también rindió homenaje a González al recordar su participación en el emblemático disco “Canción Española” de Paco de Lucía, lo que añade una dimensión adicional a la actuación.

El desenlace vibrante de la actuación

Al acercarse el final del espectáculo, Poveda se dedicó a agradecer a su equipo y a los músicos, mostrando una humildad que resonó con el público. Anunció la finalización con unas bulerías, una forma tradicional de cerrar un recital flamenco. Sin embargo, a pesar de que el público no suele pedir bises, Poveda decidió sorprender a todos al regresar al escenario para interpretar «Dame la libertad», un clásico que evoca la esencia del flamenco.

En un gesto de entrega total, Poveda se adentró entre el público, llevándolos a participar en el canto, creando un momento de conexión pura. A pesar de un pequeño contratiempo técnico con el micrófono, el impacto emocional de la actuación fue innegable. La esencia de su interpretación quedó grabada en las memorias de todos los presentes, con el coro resonando en el aire: «Dame la libertad de los mares, dame la libertad de la tormenta».

Vídeo & fotografías @Manjavacas.flamenco

Miguel Poveda.
FESTIVAL DE MÚSICAS SAGRADAS DE FES MARRUECOS.
Bab El Makina, casi lleno. Miguel Poveda – cante • Jesús Guerrero – guitarra • Paquito González – percusión • Londro, cante, coros y palmas • Carlos Grilo – coros y palmas